viernes, 11 de mayo de 2007

Naves Misteriosas (SILENT RUNNING).

Naves Misteriosas.

Fauna y flora han desaparecido de la Tierra. El único lugar donde se mantienen vivas es en grandes cúpulas de cristal alojadas en naves espaciales dedicadas a esa labor, y que orbitan el planeta. La empresa propietaria de estas naves decide abandonar su actividad, destruir las cúpulas y devolver las naves a la Tierra, lo que significa aniquilar los últimos animales y plantas vivos.

Ficha Técnica

Director: Douglas Trumbull / Productores: Michael Gruskoff, Douglas Trumbull para Michael Gruskoff Prod. – Universal Pictures / Guión: Deric Washburn, Michael Cimino y Steven Bochco / Fotografía: Charles F. Wheeler / Música: Peter Schickele, con canciones de Joan Baez / Efectos especiales: Douglas Trumbull, Richard Yuricich, John Dykstra / Montaje: Aaron Stell / Intérpretes: Bruce Dern (Freeman Lowell), Cliff Potts (John Keenan), Ron Rifkin (Marty Barker), Jesse Vint (Andy Wolf), Steve Brown, Mark Persons, Cheryl Sparks, Larry Whisenhunt, Joseph Campanella (voz), Roy Engel (voz) / Nacionalidad y año: USA 1972 / Duración y datos técnicos: 89 min. color, 1.85:1.

Comentario

2001: una odisea en el espacio (2001: A Space Odissey, 1968, Stanley Kubrick), mostraba un futuro absolutamente robotizado, mecanizado, frío; aquí se nos muestra ese mismo futuro, si bien en un registro menos aséptico, dejándonos ver su consecuencia más amarga: los seres vivos a excepción del hombre han desaparecido de la Tierra, sólo se mantienen algunas muestras en una especie de viveros espaciales a cargo de una compañía aérea (American Airlines, concretamente).

Tenemos ante nosotros un precioso ejemplo de ciencia-ficción ecologista, más en sus intenciones que en su resultado. Si la ciencia-ficción sirve como excusa para plantear o denunciar problemas reales y presentes, vemos cómo lo que ya era una inquietud en 1972 lo sigue siendo 33 años después. En 2001: una odisea en el espacio las máquinas se mostraban como la esencia de la deshumanización, por el contrario en Naves misteriosas se nos revelan como poseedoras de sentimientos, incluso con capacidad de sufrir y de un comportamiento que pudiéramos calificar de inteligente (en el sentido humano del término, no en el sentido referido a la inteligencia artificial). Los simpáticos drones número uno y número dos pasan a humanizarse como por arte de magia coincidiendo con el momento en que el astronauta encargado del cuidado de los bosques artificiales les pasa a llamar Huey y Dewey. Simpáticos robotillos que son una perfecta mezcla del Robby de Planeta prohibido (Forbidden Planet, 1956, Fred McLeod Wilcox) y del R2D2 que estaría por llegar en La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977, George Lucas).

2001: una odisea en el espacio, Encuentros en la tercera fase (Close Encounters of the Third Kind, 1977, Steven Spielberg), Star Trek, la película: la conquista del espacio (Star Trek: The Motion Picture, 1979, Robert Wise) y Blade Runner (Blade Runner, 1982, Ridley Scott), nada más y nada menos que todas estas joyas se encuentran en el currículum de Douglas Trumbull como responsable o supervisor de efectos especiales de fotografía. Ante eso poco se puede decir en cuanto a la competencia y eficacia en lo referente a esta parcela, a pesar de que las maquetas de las naves no presentan la finura que exhibieron en su anterior cronológicamente, la ya citada 2001: una odisea en el espacio. No obstante la maestría que se demuestra en estas funciones no tiene su paralelismo en las de realización, que, siendo dignas, no están a la altura de las necesidades de la historia que se nos quiere contar.

La falta de eficacia apuntada en la puesta en escena es aliviada considerablemente por las canciones de Joan Baez, que aportan el tono poético necesario a esta historia de esperanza. En todo momento la película está pidiendo el mismo lirismo en el plano visual que el que se está dando en el plano musical, pero éste, salvo muy pocos momentos aislados, nunca llega. Particularmente, en los créditos iniciales vemos una muestra de esa poesía que debiera haberse mantenido durante todo el metraje. No en vano la carrera como director de Trumbull no nos ha ofrecido desde entonces ninguna sorpresa.

A pesar de todo, sus intenciones convierten a esta película en imprescindible.

Anécdotas

* Entre los guionistas están Steven Bochco y Michael Cimino; el primero muy popular por ser creador o intervenir como guionista en algunos capítulos de series de televisión ya clásicas como: Ironside (Ironside, 1967), varios episodios de Colombo (Columbo, en distintos años), McMillan y esposa (McMillan and Wife, 1971) o Canción triste de Hill Street (Hill Street Blues, 1981), entre otras. En cuanto a Cimino fue director de famosas películas (de calidad discutible algunas de ellas) como El cazador (The Deer Hunter, 1978), Las puertas del cielo (Heaven´s Gate, 1980) y Manhattan Sur (Year of the Dragon, 1985).

* El evidentemente absurdo título español fue cambiado en algunos pases televisivos por el algo más correcto de Naves silenciosas.

* El título de rodaje fue Running Silent.

* En 1973 fue nominada al Hugo como mejor representación dramática.

* Los mini-robots fueron interpretados por enanos dentro de armazones.

1 comentario:

Cachalote Comix dijo...

Bonita foto.

A mi 2001, no me gusta. La vi de pequeño - con unos 6 ó 7 años - y me dejó tan traumatizado :) que no he sido capaz de verla de mayor.

Un saludo

PD: Mega-actualización en el Blog de BWS

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