miércoles, 25 de abril de 2007

Thalassa.

Cánticos de la Lejana Tierra.


Leí este libro tras descubrir el album homónimo (hay pocas oportunidades de usar este palabro en vez de: "del mismo nombre") de Mike Oldfield hace ya unos cuantos añitos (pasa q cuando uno ya está avanzado en edad cualquier cosa ya tiene unos cuantos añitos. Inevitable, me temo).

El disco comienza con las siguientes palabras:

Estamos cerca de la Luna y la tripulación del Apolo 8 tiene un mensaje para todos los habitantes de la Tierra: Al principio Dios creó el cielo y la Tierra. La Tierra estaba confusa y vacía y las tinieblas cubrían el haz del abismo, pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas. Y dijo Dios, hágase la Luz, y hubo luz. Y Dios vio que era bueno, y la separó de las tinieblas... Y la tripulación del Apolo 8 se despide con un buenas noches, buena suerte, feliz navidad y que Dios bendiga a todos los que estáis en la buena Tierra


Sacadas del génesis (para quien no lo sepa), las q se escuchan enue el album son las transmitidas por los astronautas de la misión del Apolo 8 la noche del 24 de diciembre de 1968, tras quedarse atónitos ante el espectáculo de un amanecer terrestre al salir de la cara oculta de la Luna. Habían sido enviados hasta allí y lo más importante que estaban viendo era, sin embargo la Tierra. Curioso que fueran a fotografiar la desconocida faz del nuestro satelite y no pudieran resistirse al embrujo de la gran canica azul... Curioso y comprensible:

Pulsa sobre la imagen para verla un poco más grande.

El libro narra (hablo de memoria...) la llegada a Thalassa de los ultimos habitantes de una exhausta Tierra con el fin de reconstruir el escudo de hielo que la nave, la Magallanes, usa para surcar el espacio hacia su destino: otro planeta a colonizar. No les desvelo más de la trama principal ni de sus historias secundarias. El libro es de esos que se lee solo, ameno, divertiso y muy melancólico. Leánlo y ya me dirán.

Como muestra les dejo un botón, el último capitulo. Creo que no desgrano nada importante:

IX. SAGAN DOS
57. Las voces del tiempo
La nave Magallanes estaba sólo a unas pocas horas luz de distancia cuando nació Kumar Lorenson, pero su padre ya estaba dormido y no se entero de su nacimiento hasta trescientos años después.
Lloró al pensar que aquel sopor sin sueños había durado toda la vida de su primer hijo. Cuando pudiera enfrentarse a esta tortura, pondría las cintas que le esperaban en los bancos de memoria. Vería a su hijo crecer y hacerse hombre, y oiría su voz gritando a través de los siglos saludos que nunca podría contestar.
Y también vería (no había manera de evitarlo) el lento envejecer de la joven, muerta mucho tiempo atrás, que había tenido en sus brazos hacia sólo unas semanas.
Su último adiós le llegaría desde unos labios arrugados convertidos en polvo.
Su dolor, aunque profundo, desaparecería poco a poco. La luz de un nuevo sol iluminaba el cielo, y dentro de poco habría otro nacimiento en el mundo que estaba atrayendo a la nave Magallanes a su órbita final.
Sabía que un día habría desaparecido el dolor, pero nunca el recuerdo.

Leído en El Mundo:
Desde que el dominico Giordano Bruno postuló en el siglo XVII que el Universo rebosaba de mundos similares al nuestro, la ciencia no ha parado de acercarnos cada vez más a esta idea. Por primera vez, los astrónomos acaban de encontrar un planeta fuera del Sistema Solar que, sobre el papel, cumpliría todos los requisitos para albergar vida. Con un radio tan sólo un 50% mayor que el de la Tierra, su tamaño indica que es un cuerpo rocoso, mientras que su temperatura oscilaría entre 0º y 40º C, por lo que podría tener agua líquida en abundancia.
El hallazgo se ha realizado desde el telescopio de 3’6 metros de La Silla, situado en lo alto del desierto chileno de Atacama y perteneciente al Observatorio Austral Europea (ESO), del que España acaba de convertirse en miembro de pleno derecho. Los descubridores del planeta, el más pequeño que se ha encontrado hasta la fecha fuera de nuestro sistema, utilizaron el método de la velocidad radial, que detecta el leve tambaleo que sufre una estrella debido a la atracción gravitatoria de los cuerpos que la rodean.
El nuevo planeta, cuya masa es cinco veces mayor a la de la Tierra, gira alrededor de la estrella 'Gliese 581', que se encuentra a sólo 20’5 años luz de la Tierra y es una de las 100 más cercanas a nosotros. En realidad, este astro tiene poco que ver con el Sol, ya que se trata de un enano rojo, mucho menos brillante que nuestra estrella.
Este exoplaneta es el más pequeño descubierto hasta la actualidad y completa su órbita en 13 días. Está 14 veces más cercano a su estrella de lo que lo está nuestro planeta con respecto al Sol. Sin embargo, la enana roja 'Gliese 581' es más pequeña y fría que éste, por ello menos luminosa, y el planeta se encuentra en una región alrededor de la estrella en la que el agua podría ser líquida.
Según Stéphane Udry, del Observatorio de Génova (Suiza) y uno de los autores principales del estudio, la temperatura media del planeta se encuentra entre los cero y los 40 grados centígrados, lo que podría permitir que el agua estuviera en estado líquido. "Además, su radio debería ser sólo 1,5 veces el de la Tierra y los modelos predicen que el planeta podría ser rocoso, como nuestro planeta, o estar cubierto por océanos", añadió.

1 comentario:

Cachalote Comix dijo...

Joer, tío, que tochos me pones, que vengo hasta los huevos de currar y no apetece leer :-)

Yo te lo pongo más fácil, sólo tienes que ver: BWS Blog actualizado.

Un saludo

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